Si, amigos, aunque el 6 de abril -día del estreno de Grind House en USA- está a la vuelta de la esquina, Quentin Tarantino no teme ir contrarreloj y sigue rodando algunas escenas de su segmento Death Proof. Esta vez, el equipo de rodaje abandona Texas para trasladarse a California. Concretamente a El Valle de Santa Inés, lugar que El Gran Hombre considera excelente por el tipo y el estado de sus carreteras.

Algunos rumores afirman que, probablemente, la escena que se está rodando allí sea... bueno, prefiero pasar de los 'spoilers' y sólo decir que quizás sea una escena con Kurt Russell y la 'stuntwoman' Zoe Bell. Los que habéis ido siguiendo el devenir del nuevo film de Tarantino entenderéis lo que eso significa.

Aquí tenéis una foto del estado en el que quedó uno de los coches tras una escena:

Vía Grind House Forum.