Leemos en aintitcool.com que Sylvester Stallone pudo haber participado en Death Proof, el segmento de Quentin Tarantino para Grind House, pero sus compromisos con las sagas Rocky y Rambo se lo impidieron. Además, aclara que llegaron hasta él los rumores de participar en Inglorius Bastards, la película de la II Guerra Mundial que se rumorea será el próximo proyecto de Tarantino.

En sus propias palabras:

Me encantaría trabajar con Quentin Tarantino y me llegaron rumores sobre la peli de la IIGM. Estaría loco si no trabajara con un cineasta tan brillante. Esperaba trabajar con Quentin en su nuevo film, GRINDHOUSE, pero desafortunadamente las obligaciones con Rocky y Rambo impidieron que pasara.

Desde luego, habría sido interesante ver a Sly como Stuntman Mike, aunque estamos seguros de que Russell hará un gran papel.