Ya os contamos aquí las sorprendentes -y bastante sangrientas- razones por las que, al parecer, Mickey Rourke -que iba a encarnar en Death Proof, el segmento que dirige Tarantino en Grind House, al protagonista Stuntman Mikey- abandonó la producción del Gran Hombre.

Pues, si ya de por sí este parecía un asunto bastante extraño y cargado de oscurantismo, las declaraciones del actor con el peor cirujano plástico de la historia a Radar no arrojan mucha luz sobre el tema:

Radar: After turning down Pulp Fiction, why did you pass up the opportunity to work with Tarantino on his latest project, Grindhouse?

Rourke: You know what? He hasn't made any comments about it. And until he makes a comment about it, I'm not going to say anything. It just didn't work out. And I hope that's what he has to say. I'm just going to wait.

Radar: Después de rechazar Pulp Fiction, ¿Por qué dejaste pasar la oportunidad de trabajar con Tarantino en su último proyecto, Grindhouse?

Rourke: ¿Sabes qué? Él no ha hecho ningún comentario al respecto. Y hasta que él no haga un comentario, no voy a decir nada. Simplemente, no funcionó. Y espero que eso sea lo que él diga. Sólo voy a esperar.

Todo un misterio, sí señor.