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La Coctelera

Categoría: Reportajes

Death Proof: El estreno

Lo prometido es deuda. Tras aterrizar desde Glasgow el jueves y después de haber dormido más de diez horas, ya podía acudir al evento que muchos hemos estado esperando durante más de un año: El estreno de Death Proof, el último film de Quentin Tarantino.

Lo primero que me ha impresionado gratamente del film es que, al igual que ocurría en Jackie Brown, se trata de una fiel adaptación. Pero en esta ocasión más que adaptar otra obra, la película se adapta a los cánones del cine al que rinde homenaje, esto es, el exploitation puro y duro. Por ello no hay secuencia previa a los títulos de crédito, al contrario de lo que nos tenía acostumbrados Tarantino en todos sus films, menos el protagonizado por Pam Grier. Unos títulos de crédito -no me preguntéis por qué- que me recordaron un poco a los de Garganta profunda.

Una de las primeras cosas que hay que comentar sobre Death Proof es que se trata de la película más autoconsciente y metadiscursiva -perdón por el palabro- de su director. El tono de Kill Bill en el movil, las conversaciones sobre series y películas a lo largo de todo el metraje, el mundillo detrás de los focos del que se habla en la segunda mitad de la peli o la mirada a cámara de Kurt-Stuntman Mike-Russell así lo delatan.

Hemos empezado diciendo que Death Proof se pliega con fidelidad a las normas no escritas del exploit. Sin embargo, esto deja a Tarantino la libertad sufuciente para dejar su huella a lo largo de todo el metraje. Vuelven los grandes diálogos y las conversaciones de cafetería. Y tanto es así que en un momento de la peli me parecía estar viendo la versión femenina de Reservoir Dogs. Y no sólo eso: el Universo Tarantino reaparece en forma de marcas comerciales nuevas y otras ya conocidas como los cigarrillos Red Apple o las hamburgueserías Big Kahuna.

No hemos dejado de hablar del exploitation, sin embargo no lo hemos definido en absoluto. Pero como esto no es un estudio sobre el cine de los setenta, seremos breves: cine de sexo y violencia. El único problema es que la visión del sexo que tiene Quentin Tarantino se sale de la norma, por lo que, aunque Death Proof sea el film más sexual del genio de Tennesse, a muchos esto les pasará desapercibido. Sí, estamos hablando de los pies femeninos. Y es que esta película es todo un festival para cualquier erotómano que disfrute con esta parafilia. Otro sello de la casa con el que Quentin guiña a sus fans.

A Tarantino se le ha acusado hasta el aburrimiento de hacer películas violentas. Sin embargo, hasta ahora -si exceptuamos Kill Bill, y así lo haremos, ya que su secuencia más agresiva se exhibió en blanco y negro- no eran tantos los actos de violencia explícita que habíamos presenciado de su mano. El norteamericano es un maestro en el uso de la elipsis, pero como hemos dicho, el cine de explotación requiere violencia y Tarantino no sólo nos la da: consigue una de las secuencias gore más memorables de la Historia del Cine, repitiendo una y otra vez y desde distintos puntos de vista -otra marca de la casa- uno de los choques de coches más brutales que se hayan visto en una sala de cine.

Sobre Planet Terror dijimos que se apartaba un poco de la serie B por la multitud de subtramas que salpicaban el argumento. Aquí, al contrario, hay numerosos hilos que quedan sueltos, bien sea por el montaje a saltos, bien porque el guión así lo requería. En este aspecto me recordó poderosamente a I drink your blood y a Delinquent School Girls, conocida también como Carnal Madness. Eso sí, al ver a Earl McGraw y la secuencia con su hija no pude más que sentir por enésima vez que no se estrenaran juntos ambos films. Aunque parece ser que en el festival de Sitges se encargarán de ello este año. También comentamos que en ocasiones sobre el film de Rodríguez planeaba cierta sombra autoparódica. Esto en Death Proof no pasa, lo que no impide que la película esté cargada de momentos de humor.

De los actores, qué puedo decir: Joder, es Kurt Russell. Está tan soberbio que uno se pregunta -y es desde hace meses un encendido debate en los foros angloparlantes- si su personaje es realmente un especialista de cine o si sólo finge serlo.

Y las chicas, a cual mejor. Me sorpendieron muy gratamente Vanessa Ferlito y Sydney Tamiia Poitier, pero Zoe Bell -teniendo en cuenta que es realmente una especialista de cine y no una actriz- se sale. Tarantino, además, vuelve a desmostrar que es uno de los tipos que con más cariño crea personajes femeninos del panorama actual y que es un grandísimo director de actrices.

Eso sí, aquellos rezagados que no supieran lo que era el cine de explotación antes de que el fenómeno Grind House invadiera el mundo o que no hayan bebido mucho de las fuentes del cine de motores rugientes, deberán hacer los deberes: Homenajes explícitos a Faster, Pussycat, Kill! Kill! a Vanishing Point -AKA Punto límite cero, una de las mejores road movies que he visto en mi vida-, a Dirty Mary Crazy Larry, a Carretera al Infierno, Los locos del Cannonball, etc.

Estas son mis primeras impresiones en estado de resaca a las nueve de la mañana tras haber ido a celebrar el estreno. Ya sólo tengo que verla 15 o 20 veces para que alcance a las demás. Para terminar solo diré algo que oí en alguna película:

A las chicas les encantará.

Pulp Muppets, un Film de Jim Henson

A lo largo del blog hemos puesto aquí varias parodias y versiones de los trailers de las películas de Tarantino, pero con ninguna me he reído tanto como con esta.

Pulp Fiction visto por Jim Henson... Está realmente bien hecho y el chiste al final sobre Eric Stoltz, impagable!!!:

Reseña de Planet Terror

[Este es un post casi improvisado sobre la marcha y tras un único visionado del film, por lo que me dejo un millón de cosas en el tintero, pero allá vamos...[

Lo primero que tengo que decir es que, cuando uno lleva cerca de un año y medio esperando el estreno de un film y ha seguido prácticamente cada paso que la producción iba dando adelante, es fácil que las expectativas creadas provoquen cierta sensación de decepción.

Sin embargo, viendo Planet Terror, la experiencia que he tenido ha sido justamente la contraria. En La hora y pico que dura la película, no hubo una secuencia que no me sorprendiera, acongojara o hiciera reír.

Planet Terror, ya desde el trailer de Machete, nos teletransporta a la época que retrataba Scorsese en su Taxi-driver, tras lo que pasa a unos créditos iniciales frenéticamente danzados por una neumática Rose McGowan, acompañados de una banda sonora compuesta por el director que me sorprendió muy gratamente. El film tiene sabor a pulp setentero y serie Z desde el primer momento.

Y es que esta es la obra de un auténtico fanático del exploitation y el cine de terror en general, un universo que Rodríguez plasma con sumo cariño y admiración, homenajeando una cinta tras otra y ofreciendo al cinéfago más desprejuiciado un catálogo de imágenes con el que es imposible que no disfrute como un niño. Si el Kill Bill de su 'hermano' Tarantino era la Biblia en pasta del cine oriental y del Spaghetti Western, Planet Terror es una Oda al más purulento cine de terror.

Ojo, el director texano no descubre la pólvora con esta peli de zombis -ya sean infectos o no, zombis al fin y al cabo...-, no pretende trascender el genero en sí, sino ofrecer al publico un film de entretenimiento siguiendo los cánones del subgénero, pero con calidad. Y vaya si lo consigue.

Del argumento, poco vamos a desvelar, aunque sea algo tan manido que ya lo hemos visto en Return of the living dead II y III (la experimentación militar, el inicio del brote en el pueblo…) y en otras decenas de producciones adscritas al género. Qué más da, lo que importa es que hay un Mad Doctor –pariente más cercano al Herbert West de Re-animator que al Abominable Dr. Phibes o al Dr. Quatermass-, zombis a GO-GO, gore a reaudales, cinefagia -ese Women in Cages...- mucho humor y diversión pura.

Desde las secuencias del bar, que recuerdan poderosamente a La noche de los muertos vivientes –el grupo humano acosado por los zombis, el momento calcado de la cinta de Romero en el que alguien debe ir a por un medio de transporte…-, a los instantes previos a muchas escenas de acción que son puro Carpenter, con esos zombis esperando en los surtidores del bar -a la mente me vienen Halloween, La niebla o Asalto a la comisaría del distrito 13-, pasando por un zombi que es mezcla del podrido muerto viviente de Fulci y los seres que veíamos en El ataque de los zombis atómicos -manejan herramientas y armas e incluso pueden hablar-, las referencias al imaginario del fantástico son incontables. El director no duda, incluso, en tomar algún pasaje de la banda sonora de La noche de Halloween –no en vano, Carpenter aparece en los agradecimientos-.

Pero lo mejor del film es que Robert Rodríguez consigue tomar la esencia de las películas de los setenta y recrear una experiencia que –aunque ajada por la división en dos de lo que iba a ser toda una fiesta cinematográfica- consigue transportarnos satisfactoriamente a la época del exploitation, de la sangre y las tetas, de las fotografías grumosas y arañadas... pero dando una lección de cine. No en vano, las numerosas subtramas:el triángulo Dakota-Dr. Block-hijo de ambos, la relación entre Dakota y su padre, el gran Michael Parks, verdadero nexo común de una cosmología plagada de vampiros, zombis, katanas y asesinos de cuatro ruedas, la pareja Cherry-Wrey, la relación lésbica entre Dakota y el personaje de Fergie, las Crazy Babysitter Twins... son tantas que una serie Z común y corriente no tendrían la menor cabida. Eso sí, Rodríguez, en su afán porque la experiencia sea lo más real posible, nos roba un rollo de película en el que muchos cabos se atan sin que nos enteremos de cómo ni por qué, algo que en mi opinión se traduce en la promesa de que podremos volver a disfrutar de esta cinta con un añadido realmente valioso.

Pero hay algo que honra aún más la cinta: el tono autoparódico y humorístico que le da una pátina tan oportuna al film como los arañazos y las quemaduras de la fotografía. Y me refiero, por ejemplo, a las actuaciones de Bruce Willis y Tom Savini -verdadero Tótem del cine al que se pretende rendir tributo, con su participación como experto en FX en casi toda la filmografía romeriana-, a las grimosas escenas cómicas de la Shelton y sus problemas con las manos, a la minimoto, al perro atropellado y a la cabeza por los aires (referencia directa al Zombi de Romero) todo ello 'Splattstick' al más puro estilo de Terroríficamente muertos, Braindead o Mal Gusto, porque, no lo olvidemos, estamos ante una película de entretenimiento puro y duro, una fiesta que celebra la edad de oro del cinema casposo que tantos buenos ratos nos ha dado a los amantes de la subcultura.

Para terminar, si hay que poner una pega, diría que uno se queda con ganas de saber más de algunos personajes que aparecen como telón de fondo, aunque sea normal que los protagonistas de esta orgía de tripas y cachondeo -con unas interpretaciones más que correctas- se lleven casi todo el metraje, dado el elevado carisma de los tipos a los que dan vida.

Finalmente, sólo diré que hacía mucho, mucho, mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien en una sala de cine. No es la experiencia orgásmica que se nos prometió en esa doble sesión Grind House, ya legendaria, que nunca veremos en el cine. Pero casi.

P.D.: Las películas terminan cuando acaban los créditos…

[SPOILER SPOILER SPOILER] ...aunque lo que veáis sea más un guiño al hijo en la vida real del director del film –Rodríguez no quería “matar” al hijo de nadie para Planet Terror, por lo que eligió al suyo- que algo relacionado con la película. Y es que está muy feo quitarle la vida a un hijo, aunque sea en la ficción.

Los 10 Mejores Momentos de los Films de Tarantino

No es que seamos fanáticos de las listas, especialmente en lo que al cine en general y al de Tarantino en particular se refiere. Son injustas y no sirven para nada, pero, qué demonios, son divertidas.

Así que vía Kalimero's Zone -blog que os recomiendo vivamente- nos hacemos eco de la lista confeccionada por Joblo sobre el Top 10 de los grandes momentos en los films de El Gran Hombre.

Si estoy de acuerdo con algo de dicha lista, no es ya con que la escena del desayuno de Reservoir Dogs es una de las mejores del director, es que en mi humilde opinión es la mejor escena de apertura de un film de toda la Historia del Cinema. Sin pretender crear polémica, no me voy a parar a razonarlo, solo diré esto: Gansters hablando -en serio- de Madonna.

Pero siendo coherentes, el día que decidamos hacer una lista similar por aquí, tendrá que ser la de los 1.000 mejores momentos en los films del bueno de Quentin.

Quizá nos pongamos a ello algún día...

La historia de Tarantino y Harvey Weinstein

[Durante la semana de Cannes, everythingtarantino.com publicaba un enlace a una reseña sobre el libro Sexo, mentiras y Hollywood de Peter Biskind. Por cuestiones que ya conocéis -he estado más liado que el Sr. Lobo en casa de Leatherface...- no pude terminar la traducción a tiempo. Sigo sin tener conexión a Internet en mi casa, pero no podía dejar un día más sin actualizar, así que, a riesgo de ser seriamente bronqueado, le he echado un par y he terminado la traducción en el trabajo, lugar desde el que estoy publicando esto. La iba a publicar en dos partes, pero ya que he actualizado muy poco creo que lo justo es que lo publique entero. Tengo el libro de Biskind desde hace tiempo y haré una reseña propia cuando lo lea, pero hasta entoces, espero que disfrutéis con esto. De nuevo gracias a todos por vuestra paciencia!!!!]

Sexo, mentiras y Hollywood: Mieamax, Sundance y el cine independiente, de Peter Biskind, cita un comentario que el director Quentin Tarantino hizo en 1994 sobre su lealtad hacia Miramax, el pequeño-gran estudio que produjo Pulp Fiction. “Si me hubiera puesto en el mercado, Podría haber escrito mi propio cheque,” observa Tarantino, en aquella época el director más en boga de Hollywood y bien seguro de su estatus. “Pero yo no quería lanzarme al mercado. No es sólo sobre pasta, es todo junto: El dinero, la autonomía, la libertad creativa. Soy su Mickey Mouse. Él podía venir al set cada día tan pronto como yo quisiera. Hablamos sobro lo grande que somos!” “Él”, por supuesto, era Harvey Weinstein, el cofundador de Miramax Pictures.

Han pasado 13 años ahora, y uno no puede dejar de preguntarse si Harvey y Quentin aún van por el set en plan “qué grandes somos”. Tarantino aún dirige films que llaman la atención y Wenstein permanece entre los productores con el perfil más alto de Hollywood. Pero cuando ambos están juntos, el mal humor campa: Weinstein insistió en cortar la gigantesca peli épica sobre artes marciales de Tarantino, Kill Bill, en dos hace unos años; y ahora ha cogido las tijeras para Grindhouse, el tributo de Tarantino y Robert Rodríguez a las tradicionales “dobles proyecciones”. Fue tal fracaso en EEUU que Weinstein ha dicho que la distribuirán internacionalmente como dos films separados. ¿Cómo demonios han conseguido dos egos tan notorios mantener en pie su relación laboral desde hace 15 años?

Hubo fuegos artificiales desde el principio. Tarantino y los Weinstein, Harvey y Bob, dieron el primer paso cuando Miramax compró Reservoir Dogs, el exitazo del Festival de Cine de Sundance de 1992. Por aquellos días en Sundance, los negocios se hacían justo después, u ocasionalmente incluso antes, de la proyección de los films (una práctica que Miramax contribuyó a potenciar). Después, los distribuidores pujaban lo suyo, sin embargo Reservoir Dogs no obtuvo comprador, incluso después del festival, ni siquiera aunque Miramax y otras compañías mostraron interés. Bob y Harvey vieron la peli, primero en Los Ángeles tras Sundance, y luego en sus oficinas de Nueva York en presencia de Tarantino. Harvey era consciente de que la violencia, sobre todo en la famosa escena del corte de oreja, limitaría el nivel de ingresos por la taquilla, y trató de persuadir a Tarantino de eliminarla. El director novel se negó vehementemente y ganó. Reservoir Dogs se convirtió en un éxito de culto, propulsando la carrera posterior de Tarantino y estableciendo a Harvey Weinstein como un mecenas de los talentos independientes y un distribuidor audaz.

Formaban un equipo extraño, ya que tanto Tarantino como los Weinstein compartían el hecho de que ninguno había tomado una ruta tradicional para zambullirse en la industria del cine. Los dos hombres venían de un bagaje muy diferente. Tarantino, 44 años, nació en Tennessee, pero se crió en el Sur de California por una trabajadora madre soltera (sólo tenía 16 cuando dio a luz a Quentin); trabajo con bastante fama [entre la clientela] en un video club e intentó convertirse en actor antes de pasarse a la dirección. Harvey Weinstein, por el contrario, nació 11 años antes en Nueva York en una sólida familia judía de clase media. Él y su hermano pequeño Bob (con el que aún trabaja hoy en día) empezaron como promotores de conciertos, antes de convertirse en distribuidores de películas con la fundación de su compañía Miramax, llamada como sus padres Miriam y Max.

La relación entre Weinstein y Tarantino ha sido comparada con la de un padre indulgente y un niño particularmente consentido. Sólo hay que ver lo mucho que Weinstein esta dispuesto a dejar libertad a Tarantino con la duración de sus films. Pulp Fiction duraba 152 minutos y Jackie Brown algo más de 154. Según Biskind, Weinstein y Tarantino discutieron sobre la duración de Jackie Brown después de una preview en Seattle, discusión que acabó con la promesa de Tarantino de no quejarse si, con la duración que él quería, la peli hacía menos de 70 millones de dólares. Sólo alcanzó los 40 milones de dólares. […]

Debe tenerse en cuenta que Harvey Weinstein ha forjado una relación muy fructífera con muchos directores. Kevin Smith, Anthony Minghella, y Lasse Hallstrom han repetido la experiencia de trabajar con él. Por otro lado, la lista de los autores que trabajaron con él una sola vez y nunca más es considerablemente más larga: Gus Van Sant (quien vendió El Indomable Will Hunting a Miramax), Danny Boyle (Trainspotting), Todd Haynes (Velvet Goldmine), Guillermo del Toro (Mimic), Iain Softly, etc. Sé, de hecho, que una de las personas de esa lista juró no volver nunca a trabajar con Weisntein de nuevo, después de que Weinstein intentara hacer que el director volviera a cortar una película, tras lo que hizo un estreno desganado y poco entusiasta del film en EEUU.

La mutua admiración de Weinstein y Tarantino está siendo probada por Grindhouse, su última colaboración, producida por la Weinstein Company (fundada tras la compra de Miramax por parte de Disney), [aquí explica en qué consiste Grindhouse, así que para no aburrir, me salto esta parte] en la que colabora con Robert Rodríguez. Si Tarantino ha sido para los Weinstein algo así como su Mickey Mouse, entonces Rodríguez es el Pato Donald. (Me pregunto si esto convierte a Kevin Smith en Goofy.)

[Aquí explica qué son las 'grindhouse movies', me lo salto también]

La crítica americana –sobre todo, curiosamente, aquellos que no gustan tanto del hábito experimental de los autores- ha respondidomuy positivamente a Grindhouse en su estreno, particularmente a la opción de hacer un pastiche de los verdaderos films exploitation, con la patina fotográfica degradada, la superficie de la cinta rallada y los fallos de edición. El actual número del British Film Institute's Sight and Sound Magazine dedica no menos de 12 páginas a Grindhouse, la película y el género.

Desafortunadamente, el público no ha respondido tan bien. Grindhouse se precipitó cuando salió en el fin de semana de Semana Santa, y desde entonces sólo obtuvo 24,4 millones de dólares después de seis semanas del estreno. Por el contrario, Kill Bill Vol.1 obtuvo 22 millones es su primer fin de semana y Kill Bill vol.2 25 millones, e incluso esas cifras fueron consideradas por la industria como decepcionantes teniendo en cuenta la ventaja de la expectación creada por Tarantino al volver a dirigir después de seis años sabáticos.

Poco después del estreno de Grindhouse, Weinstein declaró lo “increíblemente decepcionado” que estaba con las cifras del estreno. “Intentamos hacer algo nuevo y obviamente no lo hemos hecho tan bien”, contó al periodista del LA Weekly, Nikki Finke. Sus comentarios podrían sugerir que la famosa bajada de peso de su [antes] rotunda figura, se debe a que ha incluído “morder el polvo” a su dieta.

Grindhouse ha sido uno de los films de 2007 a los que más profundamente se le ha hecho la autopsia, con debates en los medios sobre qué falló. Algunos culpan a las vacaciones de Semana Santa en pleno estreno, fecha reservada tradicionalmente para comidas familiares; otros, al inquietante uso de la violencia hacia la mujer, lo que habría ahuyentado a la mitad de la audiencia potencial [no se lo creen ni ellos] . Pero lo escarpado de su largo metraje es lo que más veces se ha citado como el problema principal, una sesión de 191 minutos, lo que significa que el film sólo puede proyectarse cuatro veces al día en un cine normal, debe ser loque redujo el engrose del box-office.

“Nuestras investigaciones muestran que es la duración lo que mantuvo a la gente lejos”, dice Weinstein a Finke. “Era el mayor factor disuasorio… en un principio intentamos meterlo todo en dos horas y media. Habría sido una duración mejor. Pero las pelis empezaron ha crecer, los trailers también, todo.”

La solución para que la Weinstein Company recuperara los 100 millones de dolares invertidos en la película (costó, dependiendo de a quién creas, entre 50 y 67 millones hacerla, y 30 millones en promoción y publicidad) ha sido cortar por lo sano y empezar de nuevo, un experimento de reanimación distinto de esos llevados a cabo con partes de cadáveres en las terroríficas películas que Grindhouse homenajea.

Death Proof ha escarvado en el negativo original de Grindhouse, reeditando para que dure 127 minutos, y ha sido estrenada con su nueva forma en la competición del Festival de Cannes. Fue en Cannes, recuerden, donde se estrenó la premiere de Pulp Fiction en 1994 y, destrozando sobre todo la competencia que le hacían Atom Egoyan y su Exotica, Kieslowski y su Tres colores: Rojo y Niñita Mikhalkov y su Burnt by the Sun, se llevó la Palma de Oro. Después, Tarantino hizo de presidente del jurado en Cannes, donde él y sus colegas otorgaron la Palama a Fahrenheit 9/11, de Michael Moore, invocando los rumores de los observadores cínicos que no pudieron obviar el hecho de que el film de Moore estaba producido ejecutivamente por el viejo compañero de auto-admiración de Tarantino, Harvey Weinstein. Tarantino, a su vez, denunció indignado las acusaciones aludiendo al prejuicio de los críticos con dicha elección.

Weinstein estará casi con certeza de nuevo subiendo por la alfombra roja de Cannes con Tarantino para la premiere de Death Proof el martes. Ya ha estado en la ciudad hace poco apoyando otra peli de la Weinstein Co., My Blueberry Nights, el film de apertura del festival dirigida por Wong-Kar Wai. Años atrás, Miramax distribuyó Chungking Express de Wai por recomendación de Tarantino. Sólo para completar la foto del festival de este año,diremos que también se exhibe fuera de competición el último documental de Michael Moore, Sicko, otra película de la Weinstein Company.

Originalemente, la versión de Grindhouse estranada en EEUU iba a viajar hasta UK al menos, y a otros territorios anglosajones escogidos. Ahora, solo la versión individual, Death proof, está planeada para Septiembre en UK. No hay fecha para el film de Rodríguez, Planet Terror. Incluso antes de que Grindhouse se estrenara en los EEUU, Tarantino estaba intentando poner un punto positivo en la posiblidad de que la versión épica no viajara al exterior. Cuando fue preguntado por un periodista sobre la trayectoria del estreno, dijo “Aún estamos intentando averiguar qué haremos. Pero hemos hecho tres cosas diferentes. Yo hice Death Proof, Rodríguez Planet Terror, y ambas juntas hacen Grind House. Y son tres cosas diferentes.[…][son exactamente unas declaraciones que ya pusimos aquí]

Internet está llena de posteos de fans del otro lado del charco abatidos por el hecho de que no podrán ver Grindhouse entera en cines. Los infractores, mientras, pueden bajarse la versiones grabadas con cámaras de video de los sitios p2p piratas. Parece extrañamente adecuado que esas versiones degradan más la ya cutre calidad de imagen, y, al parecer, en algunas versiones piratas, las cabezas de los espectadores pueden verse entrar y salir del film, recreando toda la experiencia grindhouse a la que el film rinde homenaje.

Teniendo en cuenta que Grindhouse y sus partes constitutivas so precisamente las películas que recuperan la pasta con sus complementos (alquiler, versiones domésticas y ventas a las televisiones), la experiencia completa no será tan fiasco al final. El film ha sido muy bien vendido a muchos territorios antes del estreno, y así recuperaran el dinero. Finke dice que una de las razones de que los Weinstein –a pesar de su reputación de impacientes- fueron tan permisivos con Tarantino y Rodríguez y la duración de sus films fue porque Gringhouse iba a ser “una piedra angular de la incipiente financiación de la compañía” cuando levantaron la Weinstein Company.

Weinstein necesita ya mismo un hit para mantener su compañía a flote. La Weinstein Co. se ha diversificado tremendamente en otras áreas –moda, publicidad y contenidos de Internet. Sus pocos hits en cines han sido de baja estofa, como Scary Movie 4, y la chapucera peli de animación Hoodwinked . ¿Dónde deja eso al niño mimado de la Weinsteins, Quentin Tarantino? Él quizá siga siendo su Mickey Mouse, pero el Mickey de Dysney dejó de salir hace mucho en sus propias películas…”

Entrada original en The Independent .

Pulp Fiction ¿Horror Edition?

Alguien se ha currado un trailer de Pulp Fiction en el que la peli parece una de Terror-Teen. Muy divetido, la verdad:

Y otra chorrada similar hecha por un chico para un proyecto de la Universidad. No sé que nota le pondrían, pero no le quedó nada mal. Esta vez, en clave de comedia:

Tarantino en Iconoclasts

Hace algunas semanas comentábamos que Quentin Tarantino sería el protagonista, junto a la bellísima Fiona Apple, de un capítulo de Iconoclast, un programa del canal Sundance.

Aquí tenéis enlaces al programa completo dividido en cinco partes. No las traduzco totalmente porque, para hacerlo bien, podría pasar una eternidad -los que dicen que yo hablo rápido, nunca han escuchado hablar a QT...-. Así que he preferido resumiros cada segmento (cada uno dura unos 8 minutos) y destacaros cuáles son las mejores partes. Eso sí, si el inglés no os da miedo, este es un documento FUNDAMENTAL que cualquier fan de Tarantino apreciará como agua en el jodido desierto. Aunque de todas formas, es sabido que El Gran Hombre es hiperkinético: gesticula tanto y es tan expresivo que casi no importa en qué idioma hable. De Fiona Apple no hablaré mucho porque considero que no es el mejor lugar -su conexión con QT: era la novia de uno de sus mejores amigos, el grandísimo Paul Thomas Anderson-, y sé poco sobre ella, aunque me parece una artista fascinante. Ahí va:

Video 1: Aquí, cada invitado hace una presentación del otro. Tarantino dice que Fiona Apple es la cantautora de su generación, y Fiona dice que con Quentin la gente volvió a recordar y a apreciar lo importante que [el trabajo de] un director es una película. Me encanta cuando la bella cantante decribe a QT como a un niño: "el no mira alrededor a ver que cara ponen cuando hace algo, él sólo lo hace".

Especialmente valioso me parece el momento en el que el propio Tarantino dice que él sabía exactamente lo que quería hacer desde que tiene memoria. No sabía qué era exactamente un director de cine por entonces, sólo sabía que quería estar involucrado en las películas, formar parte de aquello. Comenta que lo que era más alcanzable (por ser lo primero que ves en un film) para esa edad era ser actor, pero el habría dicho -mejor que ser actor-: "I wanna be in the movies" ("yo quiero estar en las pelis"). Esto lo dice en el minuto 2'10, más o menos, y lo digo porque me encantaría que no os perdiérais cómo lo dice.

Es genial cuando habla de que cuando era muy, muy, muy, muy pequeño, su peli favorita era Abbott y Costello meet Frankenstein. Comenta con mucha gracia que era una comedia, pero que cuando los dos cómicos no aparecían en pantalla, era una peli terrorífica. Mezclar ambos géneros le parece muy "sexy". También resulta muy simpático cómo ambos expresan su nerviosismo por ver al otro, ya que hace cinco años que no se ven.

Video 2: Tarantino comenta que la violencia es una de las cosas más cinematográficas que se pueden hace en una peli: "es como si los hermanos Lumiere hubieran inventado la cámara para rodar violencia." Además, reflexiona sobre la importancia de la música en las películas.

Por favor, no os perdais su imitación de Samuel Fuller y la reacción del llorado director cuando se entera de que Tarantino cuenta con Harvey Keitel en su primera peli: "quién coño eres tú para hacer tu primer film con Harvey Keitel, él no es una estrella, es un planeeeeeetaaaaa."

Toda la conversación en la que dice que le encantan los terremotos es de lo mejor que he escuchado en años. Más o menos dice esto:"Hay algo que sé de mi vida: nunca me preocupo sobre cuándo voy a morir antes de hacer un film. Antes de hacer una peli sé que Dios me puso aquí para hacer eso y no va a sacarme antes de que lo termine. He vivido en Los Angeles toooda mi vida y adoro los terremotos. Me encanta cuando ocurren por la mañana y yo me quedo en la cama, es estupendo, surfeando el terremoto. [...]Después de haber hecho Pulp Fiction...quizá pueda irme ya, quizas ya he hecho lo que Dios quería que hiciera."

No pude parar de reír cuando escuché a este genio decir esto. Estas son las cosas que están por encima y dentro de su obra: su propia personalidad. La manera tan cómica en la que dice que tras rodar Pulp Fiction, vaya, ya se puede morir tranquilo.

Al final explica de dónde surge Grind House, ya sabéis...Y aparece "la estrella invitada", Robert Rodríguez.

Video 3 (audio y video no están sincronizados aquí): Tarantino comenta que una de sus escenas favoritas es la de apertura de la películas de Pedro Almodovar -en mi opinión eso vale más que todos sus oscar juntos- Matador (el prota masturbándose). Dice que esa escena está tocada por Dios y: "me encantaría hacer una escena de apertura como esa y recuerdo estar comentándoselo a los chicos de Video Archives*, sería muy guay, y entonces uno dice: 'eyh, ellos no te lo permitirían', la gente me ha dicho cosas así toda mi vida y yo digo ¿quiénes son ellos?" Además, Tarantino dice que hace lo que quiere hacer en el cine, y que no se le ocurre pedir permiso a nadie para hacerlo. Quizás pida perdón por haberlo hecho, dice bromeando, pero no permiso, porque entonces dejas de hacer lo que quieres.

Luego habla con Fiona del descanso que se tomó por seis años -ella también hizo algo parecido- del proceso creativo y comenta lo fácil que es para él escribir un diálogo.

Video 4: Aquí ambos bromean como si fueran de turismo por Austin. Tarantino en un bar habla de que para él, hacer Kill Bill era como crear una montaña y escalarla, y dice que ahora que ha escalado el Everest no sabe si las pequeñas colinas de alrededor serán tan atractivas. Sin embargo, comenzar de nuevo una expedición al Everest sería algo brutal: "La mujer de Francis Coppola me preguntó ¿qué vas a hacer ahora? y yo dije 'he estado planeando esta gran peli sobre la II Guerra Mundial por mucho tiempo y ahora es el momento de hacerla -estoy haciendo entre tanto Death Proof, pero lo que haré después es esta peli sobre la II GM-: pero la única cosa es que es una especia de gran Everest épico y tengo que animarme a mí mismo para escalarlo de nuevo. Y entonces ella va y dice: 'quizá dentro de 50 años quieras estar escalando un Everest, pero ahora mismo, ahora es tu momento de escalar montañas'."(... qué demonios dice en el minuto 2'55)(¡Gracias, Zoográfico!)

Tras el las imágenes del concierto de Fiona, ambos hablan sobre su trabajo y Tarantino dice que no quiere, que le asusta, convertirse en un profesional, que no está en la 'directors guild', no quiere estar en ella, le gusta estar colgado de su estatus 'amateur': "quiero ser un profesional en el buen sentido, pero no quiero que esto sea un 'trabajo', e incluso me planteo, ¿moriría por Jackie Brown?** Habría muerto por Reservoir Dogs, habría muerto por rodar un plano de Pulp Fiction..." También dice que le gustaría adaptar más cosas de otros de vez en cuando, pero que le asusta un poco tocar un material original que es de otro.

Video 5: Ambos hablan sobre que estaban un poco asustados al principio sobre como se iban a relacionar durante el programa, sobre qué pensaría el otro, si iban a conectar o iba a ser algo en plan "bueno, esta es mi oficina, hablamos de tu próximo disco..."

Me encanta cuando Fiona está en el concierto, Tarantino la escucha en el backstage a un lado del escenario, y entonces ella le dice al público: "os presento a Quentin Tarantino" y la gente empieza a gritar y a aplaudir, y él sólo saca un poco el cuerpo para que le vean y saluda un poco y se va. Quiero decir que cualquier otro habría salido al escenario con ella, recibir los aplausos y luego volver dentro, pero él no lo hace porque se nota que respeta el espacio de la artista. El tipo no quiere robar protagonismo, es el espacio de Fiona y el se mantiene al margen.

También es un ejemplo de lucidez cuando dice que da igual cómo te sientas, tienes que hacer tu camino. Porque puede que la recompensa llegue pronto o puede que llegue en otra vida, pero estarás haciendo tu propio camino.

Luego ambos van de camino a ver una colonia urbana de murciélagos y ahí acaba la cosa.

Bueno, pido perdón por la extensión. Como ya es costubre aquí, las traducciones literales son libres y están hechas sobre la marcha, aunque creo que no están muy mal -intentad entender a Quentin diciendo "Peter Almodovar's Matador..."-. Sé que me dejo muchas cosas. Otras no las comento porque se ven -esa oficina de QT, ese cartel de La muerte tenía un precio, la foto de Charles Brownson...-, pero he hecho lo que he podido porque necesitaba que, al menos, tuviérais una idea del programa, ya que me parece una oportunidad única para saber cómo es el director de cerca.

Cualquier crítica, aportación o lo que sea será bien recibida, en especial en lo que a traducciones y posibles 'pérdidas de sentido' se refiere. Espero que hayáis disfrutado viéndolo.
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*Video Club en el que Tarantino trabajaba -y, a veces, dormía- antes de ser cineasta.

** En el sentido de haberlo dado todo por esas obras (N del T.)

El Reportaje: Quién es Elmore Leonard (14/12/06)

En 1997 veía la luz la que es considerada como la película más madura (hasta esa fecha) y singular -por el hecho de que se aparta del universo propio del director- de Quentin Tarantino: Jackie Brown.

El film era una adaptación de la novela Rum Punch , de Elmore Leonard, escritor americano muy popular, no sólo por sus libros, sino también por sus colaboraciones cinematográficas.

Leonard nació en el 11 de octubre de 1925 en Louisiana, Nueva Orleans, aunque se crió en Detroit. Ya desde sus tiempos de estudiante en el instituto comenzó a escribir y publicar algunas historias. Aunque su carrera se vio interrumpida para servir a los EE.UU. en la II Guerra Mundial, Leonard pudo retomarla graduándose en filosofía y literatura inglesa.

A comienzos de la década de los cincuenta, sus narraciones 'pulp' enmarcadas en el lejano Oeste se hacen muy populares y se publican en multitud de revistas especializadas. Gracias a esto, consigue que le publiquen una primera novela, The Bounty Hunters, a la que seguirían The Law at Randado, Escape from Five Shadows y Last Stand at Saber River .

Muy pronto, el cine y la televisión enfocan sus objetivos hacia la obra de Leonard, siendo la película basada en una historia suya 3:10 to Yuma -En España, El tren de las 3:10-, protagonizada por Glenn Ford, la primera en reportarle éxito. En palabras de Juan M. Corral:

Su estilo literario, duro y sofisticado, se apoya en los diálogos realistas y cargados de gran fuerza moral.

A partir de aquí, sus novelas e historias cortas se van alternando con producciones basadas en ellas y guiones originales. Algunos ejemplos son Hombre, cuyo film homónimo protagonizó Paul Newman, Joe Kidd, dirigida por John Sturges y protagonizada por Clint Eastwood en 1972 o la gran Mr. Majestyk, con Charles Bronson, cuyo guión llevaba la rúbrica de Elmore Leonard.

A pesar de ello, su obra no sería conocida por el gran público europeo hasta que Quentin Tarantino decidiera rodar, Jackie Brown, basada como ya hemos dicho, en su novela Run Punch. Además, Leonard fue uno de los productores ejecutivos de la película.

Tras el film de El Gran Hombre, el novelista fue también fue productor ejecutivo de Be Cool, film inspirado en una de sus novelas que protagonizaron John Travolta y Uma Thurman -qué buena casualidad- y en la actualidad sigue más activo que nunca, mientras espera el estreno de Killshot, film basado en su obra, dirigido por John Madden y producido por Quentin Tarantino y los hermanos Weinstein.

Blog de Elmor Leonard.